“Me puse a investigar a través de internet. Encontré una organización que está en Uruguay. Me ofrecieron unos cursos para capacitarme a través de internet para poder hacer la transformación. Luego conseguí un vehículo antiguo, era de mi suegro, me donó porque no usaba más. Sacamos el motor completo, el antiguo que era a gasolina, le puse el motor eléctrico”, explicó.
Contó que lleva su proceso el tema. Primero tuvo que hacer varios trabajos al Fusca, como trabajos de tornería, diseño de piezas y finalmente la instalación, pero primero se preparó bien en la parte teórica para poder llevar a la práctica.
La batería se carga con un cargador similar al que utilizan las compus portátiles he’i y tarda 8 horas en cargar, en un tomacorriente convencional, pero si vas a cargar en un servicio público (lo que no hay acá en Paraguay) sería mucho más rápido.
Se puede andar 50 km con la batería totalmente cargada y hasta 60 km en ruta. El motor que lleva es de inducción trifásico de 72v, de 38HP.

DATO
PERSONAL
Santiago está en el 4.º semestre en la Universidad Nacional. El proyecto no tiene nada que ver con un trabajo de Facultad. Simplemente es algo que a título personal quiso hacer.
Solo la mano de obra cuesta más de 6 palos
Una conversión de vehículo, solo en mano de obra cuesta alrededor de 1.000 dólares (6.300.000 de guaraníes). Santiago busca que el Gobierno pueda interesarse en su proyecto y a partir de aquí darle vida de vuelta a vehículos antiguos y avei trabajar con los nuevos.
“Tenemos electricidad muy barata en Paraguay y hay que aprovechar. Lo bueno sería que podamos tener el servicio de recarga pública en cualquier shopping o sitio público. Esa recarga sería mucho más rápida que la convencional”, explicó.

