
“Es un proyecto que se hizo con la Municipalidad y el maestro muralista mexicano Gerardo Rivera, “El Fósil”, con el apoyo de compañeros argentinos y compatriotas. Lo primero que hicimos fue recorrer con ellos el territorio de la fundición de hierro, con esa mirada de nación moderna de don Carlos A. López, ahí se hacían los insumos ferroviarios y después armas para la Guerra contra la Triple Alianza. En 1868 todas las iglesias donaron sus campanas para hacer el cañón cristiano ahí, y todo eso fue lo que inspiró al artista”, omombe’u a Crónica Enrique Escobar, director ejecutivo de Jakaira ONG, que lideró avei el proyecto.
Por su parte, Gerardo Rivera, el capo que hizo los dibujos explicó a Crónica que esa fue una manera de homenajear a héroes y heroínas anónimas ndaje. “Usamos una técnica que hace que el espectador se transporte en distintas zonas de lo que se plasmó en el mural. La imagen es más realista”, he’i.


