La angosta y dura subida se convierte en el peor recorrido que deben enfrentar con mucha fortaleza. El habitáculo del vehículo se llena de angustia y miedo cuando la oscuridad echa por completo su manto sobre este cerro, ubicado a la altura del kilómetro 47 de la ciudad de Caacupé.

“Son dos kilómetros que hay que subir muy rápido. Hay que tener mucho cuidado porque es peligroso. Hay que estar preparados para no asustarse demasiado”, comenta a Crónica don Dionisio Ozuna (53), un hombre que se desempeña como taxista en la parada del km 56 de la citada ciudad. Y es el preaviso doble de cuidado, no es por el simple hecho de que manejar es mucho más difícil cuando es de noche y más aún por la subida del cerro, sino por una “acompañante” que puede aparecer en cualquier momento en esta zona. “Muchos ya le vieron, es una chica vestida de blanco. De repente nomás aparece a tu lado cuando estás manejando. Un susto muy grande te puede provocar”, menciona el hombre.
Los ojos de Dionisio viajan en el recuerdo y expresa terror por el solo hecho de pensar en lo que ya pasaron avei muchos de sus compañeros de trabajo. Contó que desde hace mucho tiempo, esta misteriosa mujer asusta a todos los conductores con sus esporádicas apariciones, pero aclaró que hasta hoy en día sigue sin conocerse cuál fue su triste final, por lo cual no puede descansar en paz. “Cada día hay más personas que la ven, siempre vienen acá y lo cuentan”, afirmó el taxista.

Alma de la doña sale de una casa abandonada ra’e
La altura esconde en su final el lugar por donde aparentemente recorre todas las noches la dama del cerro. Según don Dionisio, en medio de la subida se encuentra una casa abandonada, lugar de donde aparentemente sale el extraño ser. “Cuando pasás frente a esa casa da luego una extraña sensación, y más si es de noche”, le bajó.
La casa está casi oculta entre la naturaleza, que devoró lo que quedó de ese espacio en donde hace un tiempo habitó alguna persona. Pedazos de escombros, restos de telas podridas y basura son los únicos materiales que gobiernan este tenebroso lugar. “Siempre aparece ahí, desde esa casa parece que viene. Muchos dicen eso”, explicó el taxista.
Acompaña a conductores que van solos nomás he’i

Según cuentan muchos pobladores, la soledad es el enemigo más grande de esta alma que vaga entre los árboles del cerro Caacupé. Aseguraron que cuando en el vehículo se traslada más de una persona, esta mujer no aparece, debido a que sus potenciales víctimas son los que viajan solo. “Te aparece al lado tuyo o atrás. Le podés ver por medio del espejo”, aseguró don Dionisio.
Aclaró que muchas personas ya se dirigieron hasta el lugar para brindar algún tipo de oración para que la ‘dama del cerro’ pueda al fin descansar en paz y dejar de asustar a los conductores que todos los días transitan por el lugar.


