Don Wenseslao Peralta (93) y doña Ramona Acevedo (83) decidieron formalizar ante Dios y la sociedad su unión. Ambos se habían conocido en San José de los Arroyos, Caaguazú, en el año 1950 y, a partir de ahí, ya no se separaron. Actualmente viven en Curuguaty donde son muy felices. Pero había algo que faltaba en estos 70 años de noviazgo: querían dar el sí ante Dios, así como Él manda. Y fue así que la pareja desafió a la pandemia del coronavirus y ¡se casaron! Eso sí, tomaron todos los recaudos que las autoridades recomiendan para realizar el casorio. Tal es así que fue el pa’i quien fue a la casa de los abuelitos para unirles en santo matrimonio.
“Rovy’aiterei porque cumplimos ante Dios luego de muchos años”, dijo ña Ramona muy emocionada. “Era lo que nos faltaba. Estamos felices”, agregó don Wenseslao. “Es un casamiento de emergencia. Como no pueden ir a la iglesia por cuestiones de la edad y enfermedad, nosotros venimos. Así lo indica el Papa, de atención urgente en estos casos”, comentó el sacerdote de la zona Francisco Vera, luego de dar la bendición a los tortolitos.
EL DATO
DIEZ HIJOS
Diez hijos, treinta y siete nietos, y once bisnietos tienen don Wenseslao y su feliz esposa. Los integrantes del clan familiar están chochos por la decisión de los abuelitos.

