Entonces el rollo empezó a hacer una especie de campaña para que se compre de aquellos trabajadores más chicos y no de las grandes cadenas. También surgieron aquellas personas que como “ángeles caídos del cielo” dieron su ayuda a otros. Alicia Oporto es una de ellas, quien entregó víveres a sus vecinos de Capilla del Monte, en San Lo.
La solidaridad en las redes ya fue a las calles
En las redes se armó una especie de cadena para aquellos vendedores que no la están pasando bien económicamente debido a la restricción horaria por el tema del coronavirus. Las ventas están muy bajas, según comentaron los trabajadores de la calle, propietarios de despensas y otros comerciantes.

