El mismo había llegado desde Ecuador y los propietarios de la empresa permitieron igual que el trabajador se presente normalmente al laburo, en donde trabajan cerca de 500 personas.
Algunos empleados habían realizado la denuncia al Ministerio Público por el caso de aglomeración de personas. La Fiscalía se presentó y dio algunas recomendaciones, pero según la fiscala de la causa, Teresa Sosa, ella desconocía sobre la presencia de una persona infectada. Sosa refirió que en dicha intervención se constató que no había personas con síntomas en el momento de la intervención.


