Pero esta semana sorprendió a todos cuando el su puesto garrotero apareció abrazado con la exsenadora.
“Nunca nos separamos. Ese día solo tuvimos una discusión, pero no llegó a los golpes. La Policía me dijo que debía hacer un análisis en el sanatorio. Pero es mentira que mi marido me haya pegado. Acá es todo un invento de mi hermana Liliana que está diciendo todo esto porque quiere una casa que tengo”, dijo ayer Blanca Fonseca al programa “TeleShow”.

