El vacío de un viernes Santo

El sol hace camino  entre las ventanas de una iglesia, la misma que hoy está vacía por la gran pandemia que sufre el mundo.

| Por Belén Vázquez

Pareciera una escena de esas que solo se ven en película, pero lo verdadero es ese aire frío que se siente y te lleva hasta el altar de Ñandejára y el silencio, el único fiel devoto que no abandona, mientras a lo lejos se escucha el cantar de los pajaritos, como si eso fuera coro celestial.

Iglesia vacía. Foto: Nadia Monges

Foto: Nadia Monges

Últimas noticias