Hace 8 años que me acompañé, no tenemos hijos, me llevo bien con mi pareja, la amo, solo que no tengo ganas de estar con ella en la cama. Ya se dio cuenta y empezó a comprarse ropa sexy, a dormir sin ropa, ya probó varias cosas, y yo finjo para que no se sienta mal, pero por dentro, no me estira nada. Esto pasa desde hace varias semanas, desde que empezó la cuarentena dejé de vender mis mercaderías, luego se prohibió y tuve que cerrar, pero no le digo nada a ella ni hablé de esto con nadie. Me pone muy angustiado todo esto, no sé qué hacer con las cuentas que me dijeron van a esperar, pero y después qué lo que va pasar. Pienso también que no es macana la enfermedad que mató ya a mucha gente, no quiero morir ni que a nadie de mi gente, por culpa de esa mierda, le pase algo.
Toda esa preocupación tengo, pero ella no me entiende, solo quiere que le cumpla. Lo que suelo hacer cuando llega la hora de dormir, es ver tele hasta tarde, espero que ella se canse y cierre los ojos para que no me pida hacer nada. Ahora ya me está reclamando sobre mi comportamiento frío, lo primero que me preguntó es si tengo otra mujer. Le dije que no, ni loco, si apenas me alcanza para mantener a una, ¡¿dónde iría a parar con dos?! Además que no se puede salir a ningún lado, pero ella igual crea problema cuando empiezo a revisar mi celular.
En fin, pero sigo igual sigo así y me está preocupando. La última vez que tuvimos un acercamiento íntimo, realmente me costó concentrarme, el resto fue todo normal, lo que me cuesta es arrancar. Mi señora no es fea, ni gorda, ni argel, nada de eso, la elegí a ella como pareja y soy feliz por eso. Lo que hice fue acercarme a una farmacia y comprar una pastilla que me recomendó un amigo y tomé, pero aún no me dan ganas de tener intimidad con mi pareja y eso me asusta porque nunca antes me había pasado algo así. Tengo miedo que ella me abandone por no poder cumplirle. ¿Qué puedo hacer?
LA RESPUESTA: REQUIERE TIEMPO, PERO HABLARLO ALIVIANA EL ESTRÉS
Se multiplicó preocupación y golpea entre las sábanas
Con la pandemia las parejas también sienten el impacto del aislamiento y las restricciones. Si bien hay una tendencia de creer que durante la cuarentena hay más posibilidad de tener relaciones, muchas veces, el miedo, la ansiedad o el estrés por enfermarse o cuestiones básicas como alimentación son motivo de perder el deseo bajo las sábanas.
Si antes ya había esos problemas de soguetismo y el paraguayo promedio de clase media para abajo se las arreglaba como podía, hoy eso se multiplicó. Lo ideal es buscar un acercamiento con tu pareja, sincerarte y hablar de todas esas cosas que no te dejan pegar un ojo.
Intimidad no solo es el contacto físico, también es la empatía. Después de que todo pase, podrías hacerte un chequeo médico y psicológico para ir descartando las posibles causas y recuperar el fuego entre las sábanas, si hay amor, nada es imposible.
Está mal automedicarse para rendir en el plano sexual. No es un problema “no tener ganas” de vez en cuando, pero si pasa cierto tiempo y siempre pasa lo mismo, te impide estar bien, hay que hacer algo y encontrar la solución. Todo medicamento tiene efectos secundarios, algunas veces la propia inapetencia sexual y otras complicaciones más.
Si hay buena comunicación y estímulo con tu pareja aprovechá para hablar abiertamente con ella del tema. Acordate que el mejor afrodisiaco es la mente. Perdé el miedo a saber si la situación es motivada por estrés o depresión, las tensiones normales que hay, las carencias a veces genera un golpe emocional que requiere tiempo y ayuda para superarlo, pero ¡a intentarlo! por tu bienestar y el de tu pareja.


