El uniformado pidió supuestamente dinero en una barrera en la zona de Cuatro Mojones. Según la denuncia de las víctimas, el volái aprovechó el momento en que no había ningún fiscal, el pasado domingo 12 de abril, a las 5:35 de la mañana, en citado lugar.
El agente detuvo un auto en el que iban 3 personas que contaban con su constancia laboral, puesto que trabajan en un súper.
Pero el policía en ningún momento verificó los documentos y directo les mencionó que estaban en infracción de la cuarentena sanitaria y que se exponían a una multa de 8 a 40 millones. Les dijo que incautaría el vehículo y que quedarían a disposición de la Fiscalía, pero que les liberaría si encontraban “una solución”: la suma de un millón quinientos mil guaracas. Al negarse las personas les volvió a amenazar de que iba a incautar el auto y por temor los laburadores le dijeron que tenían 600 mil, suma que el uniformado aceptó para dejarles pasar.
Los denunciantes comunicaron lo ocurrido a sus jefes y se realizó la denuncia al Ministerio Público•

