El karai, de 88 años de edad, ideó con ayuda de su hija una estrategia para poder ver a su esposa que se encuentra aislada en una casa de reposo para evitar el contagio de Covid-19.
Primero, Nick Avtges, habló con la casa de reposo Maristhill Nursing & Rehabilitation, para que se le otorgara el permiso de realizar su aventura.
Comentó Nick que estaba bastante frustrado por no ver a su esposa, así que logró acercarse a ella con ayuda de una grúa, para así poder verla con sus propios ojos.
En una grabación se puede ver al hombre de avanzada edad subir hasta la ventana de su pareja, donde lograron tocar sus manos a través de un cristal.


