Casi cien personas participaron de la celebración litúrgica en la parroquia Virgen del Carmen de Asunción. La misma estuvo presidida por el padre Ángel Arévalo.
En la iglesia se tomaron algunas disposiciones sanitarias como ubicarse a una distancia prudencial uno del otro. Los servidores repartieron alcohol en gel para la desinfección de manos, pero lamentablemente solo algunos de los presentes usaron tapabocas.
La asistencia a este evento rompe con todas las recomendaciones sanitarias que impuso el Gobierno para evitar la expansión del coronavirus y avei se infringen las disposiciones que dio el arzobispo Edmundo Valenzuela, que mediante un decreto dispuso que las celebraciones religiosas como las misas sean hechas a puertas cerradas y transmitidas por Facebook live.
La reacción en las redes sociales ante esto no se hizo esperar. El rollo lamentó que se hayan abierto las puertas a los feligreses, más allá de esa necesidad que tienen muchos de estar en la casa de Dios.

