El dolor que causa el ¿para qué volvieron?

Se llama Cristhian Pintos. Tiene 28 años. Es oriundo de Caaguazú. Hace unos años emigró a San Pablo, Brasil, donde trabaja en el ámbito de la costura. Pero llegó la pandemia de la Covid-19 y todo paró. Casi sin dinero y sin lugar en donde quedarse, Cristhian y otros 59 compatriotas (la mayoría del mismo departamento) que laburan en ese rubro decidieron retornar a su natal, pero se encontraron con que los cruces de frontera estaban cerrados.

| Por Alex Noguera
El grupo que se encuentra cumpliendo cuarentena en un albergue en Luque.

El grupo fue una “pincelada” más en ese cuadro triste que se dibujó en el pasillo del Puente de la Amistad, donde cientos de compatriotas se juntaron con ganas de ingresar al país. Cristhian cuenta el calvario que les tocó vivir.

Cristhian Pintos.

“Hace diez días llegamos al Puente de la Amistad. Allí estuvimos tres días que parecían eternos. Pasamos muy malos momentos en el puente. Pasamos frío en las noches, sufrimos, lloramos mucho. Hasta parecía que éramos animales. Sufrimos como animales”, contó.

Después de sufrir tantos golpes y humillaciones, el infierno llegó a su final. Todos ingresaron y arrancaron la cuarentena. Pero la tristeza sigue en ellos y en todos los que logran retornar al país.

Esta vez el dolor se manifiesta con solo escuchar una pregunta que la sociedad impuso: “¿Para qué volvieron?”. “Es una pena escuchar eso. Nos sentimos muy tristes porque la gente no sabe la realidad que están pasando sus compatriotas en otros países. Les pido que abran su corazón y se pongan en nuestros lugares”, dijo. “Nosotros vinimos para cumplir la cuarentena. Escuchar eso parte el corazón”, sostuvo.

DÍA DEL TRABAJADOR. “Nunca pensamos pasar nuestro día encerrados, pero es como corresponde en estos momentos. Trataremos de pasar de la mejor manera y pensando que pronto volveremos a la normalidad”, dijo el joven.

PASATIEMPO. “Nunca me tocó estar tanto tiempo encerrado y aislado de todo. Aquí hago pasar el tiempo con los jueguitos del celular, otra cosa no queda. Trato de conectarme siempre con la familia”, contó Cristhian .

“Solo teníamos la opción de volver al país para estar bien”

“Allá (en Brasil) paró el trabajo hace un poco más de un mes. Ese mes aguantamos como pudimos y después ya no había caso. Ya no pudimos aguantar. No había trabajo y los productos alimenticios subieron todo y ya no teníamos recursos para quedarnos, solo teníamos la opción de volver a nuestro país”, contó Cristhian.

“Es por eso que el dolor que sentimos al escuchar que nos reclamen porque regresamos es un dolor inmenso. Le pido a la gente que se ponga en el lugar de los compatriotas que siguen sufriendo en otros países por culpa de la pandemia. Que seamos solidarios uno con el otro para salir adelante de esta situación”, finalizó.

La ayuda que llegó y por la que están muy agradecidos

La mayoría agradece la ayuda que recibieron.

“Al estar en el puente logramos pedir ayuda al intendente de Caaguazú y al secretario general de la Municipalidad. Ellos nos consiguieron un albergue. El intendente hasta nos llevó frazadas o si no nos congelábamos en ese lugar. Le estamos muy agradecidos”, contó Cristhian.

“Ahora estamos cumpliendo la cuarentena en un retiro en Luque. Acá nos tratan como corresponde. Estaremos aquí hasta cumplir lo que nos digan”, agregó. “Aquí en el albergue está mi cuñado conmigo. En un albegue de Encarnación están mi esposa e hija. Imagínate lo que es estar separados. Pero sabemos que todo pasará rápido”, finalizó.

Últimas noticias