En ambos partidos los marcadores fueron 0 a 0 y la revancha fue en la “Vieja Olla” del Ciclón y ese partido tuvo un marco multitudinario de gente, que explotó de júbilo cuando “Villa” anotó ese gol clasificatorio.
En esa campaña, el conjunto azulgrana, dirigido en ese entonces por Leonardo Astrada, llegó hasta la semifinales de la Copa, cayendo eliminado ante el Santos de Brasil.

