
Y justamente estaba probando uno de sus nuevos proyectos, un triciclo artesanal que es impulsado por un motor con una hélice de madera. Todo iba “viento en popa” hasta que aparentemente el soporte del motor se rompió, al no aguantar la vibración. Ese imprevisto hizo que la hélice de madera impacte de lleno por el rostro y la cabeza del inventor, lo que le produjo una lesión gravísima.
La madera prácticamente le abrió el cráneo al karai, ademas de los terribles cortes profundos en el rostro y la cabeza, lo que le ocasionó un traumatismo craneoencefálico.
El herido fue auxiliado de urgencia por sus familiares, quienes lo trasladaron hasta un centro asistencial de ese distrito altoparanaense. Los médicos tuvieron que someterlo a una delicada operación debido a la delicada situación de salud que presentaba el colono. Luego de la intervención fue ingresado a una sala de terapia intensiva.


