Don José Ledesma es un productor de esa zona que, junto con su familia, mantiene un proyecto de lechugas hidropónicas, es decir, que se cultivan en el agua con un sistema que se llama flooting. Ellos viven en la comunidad de Tacuaró Norte.
“Nosotros hace siete meses comenzamos con este proyecto, desde noviembre del año pasado, y después justo vino la pandemia. Pero a pesar de todo eso no paramos y seguimos haciendo los cultivos con este nuevo sistema. Lo que hacemos es dejar que la semilla crezca en un agua fertilizada, usamos para eso minerales con hierro, fósforo y calcio. Todo lo que la planta necesita para crecer bien, pero nada que sea nocivo. Y así logramos sacar por mes un total de 20 mil lechugas, de cuatro a cinco mil por semana”, omombe’u a Crónica don José (44).
Con Ledesma trabajan su hermano y cinco personas más, él anteriormente se de dicaba a la producción de tomate y ahora se concentraron en esta alternativa. Las lechugas se cultivan en 4 piletas, en las que caben más o menos 4 mil plantas, contó el capo.
“En una pileta de terminación podés cosechar dos veces. Desde que ponés la semillita en 45 días ya tenés la planta”, omombe’u el don, que ahora ya trabaja con algunos centros comerciales en Asu y con familias del distrito de Alto Paraná.
“Le gusta a la gente porque es más sano”
Don Ledesma explicó avei a Crónica las diferencias entre las lechugas que crecen en el agua y las que se cultivan en tierra.
“La calidad es lo que más le hace diferente, las hojas son más suaves y avei son menos agrias que las que crecieron en la tierra”, contó el don que es experto voi en el tema.
Además de la producción de lechugas, la familia también se dedica a plantar pepino, locote, zapallitos y otras hortalizas y lechugas arrepolladas con el sistema flooting. “Le gusta mucho a la gente porque es más sano”, he’i don Ledesma.
PRECIO
“Ahora mismo el precio está bajo por la crisis, estamos vendiendo las lechugas a un precio de entre 15 mil a 20 mil la docena”, dijo don José.

