“Tenemos que ganarle a este virus vai que paró al mundo entero”, le bajó en medio de su optimismo de cara a lo que se viene.
- POR JORGE IZQUIERDO
A sus 60 años sigue manteniendo ese estado físico que tuvo en su etapa como pelotero profesional. Hablamos del exarquero Raúl Navarro, quien se encuentra trabajando a full para la reapertura de su gimnasio, que está marcada para el próximo 15 de este mes (sujeto a lo que se decida este jueves en cuanto a la cuarentena).
Raúl fue sincero y en charla con Crónica señaló que “esto nos golpeó a todos. Me afectó muchísimo, y no lo digo solo por el tema económico, sino en lo anímico, emocional, en todo. Ya nada será igual que antes. Nos queda tener fe y encarar con mucho cuidado todo lo que se viene. Tenemos que ganarle a este virus vai que paró al mundo entero”.

Por la ansiedad de arrancar de nuevo en lo que le gusta, Navarro dijo que, “me siento emocionado, será como debutar en Primera División. Uno siempre quiere trabajar y ya son varios meses que estamos parados.
Estamos preparando todo lo que nos exigieron para volver al gimnasio. Hay que adecuarse a todo, cuidarnos entre todos. Este año ya será muy complicado para que todo vuelva a la normalidad, pero ojalá todo mejore pronto. Vamos a tener miedo de ir a cualquier parte, pero hay que meterle garra”.
“Del fútbol, ni hablar, no solo extraño ir a verlo a Cerro, sino también el fútbol de los sábados con los amigos. Estamos expectantes a lo que ocurra”, culminó Raúl.

Lo saludan y le recuerdan el título del 87
“Hasta ahora siento el cariño de los cerristas. Los que me reconocen me saludan y me recuerdan el campeonato que logramos en 1987. Ese título fue inolvidable. Te cuento más: Yo salí tres veces campeón con Cerro, pero la gente me recuerda solo ese título. Fue una campaña espectacular y todos los partidos a estadio lleno”, expresó nuestro entrevistado, quien fue el portero titular de aquel equipo dirigido por Valdir Espinosa.
“Cuando mejore todo quiero volver de lleno al fútbol. Quiero dirigir”, remató Raúl.
EN LAMBARÉ
Raúl tiene su gimnasio, en el que él es uno de los instructores. “Vamos a reducir la gente, vamos a ponerles horario. Vamos a acomodarnos para trabajar de la mejor manera”, le bajó.
UNA ENSEÑANZA
“Esta situación tiene que hacernos mejores personas y valorar mucho más las cosas no materiales, principalmente a la familia. Creo que hemos aprendido mucho con esto del coronavirus”.

