La kuñakarai pidió socorro a los gritos y allí fue agredida sin piedad por uno de los badulaques que le encajó varios golpes con el mango de un arma blanca.
Uno de esos golpes le dio de lleno en la frente, lo que le produjo un enorme corte y una hemorragia avei.
Los arrieros carruajes salieron rajando del lugar sin poder conseguir su objetivo, en tanto que la agredida fue auxiliada por la gente que la llevó hasta el Hospital Regional de PJC.

