Lo que sería un ameno encuentro familiar para festejar el Día del Padre opa vai. Juan L. (27) fue hasta la casa de su abuelo acompañado de Liz S. (24), su “chuli”, el pasado domingo. Todo marchaba bien, hasta que oñepyrû una fuerte discusión entre los tórtolos, que pasaron de las caricias a los insultos.
Los entendidos suelen decir que no es recomendable dejar a medias las diferencias ni mucho menos “dar la espalda a los problemas”, al menos esta lección le quedó bien clara al arriero.
López quiso ponerle fin al plagueo y procedió a retirarse del sitio, pero él no sabía por lo visto de las cualidades de su amor, quien tenía dominio del arte de lanzar los cuchillos como lo hacen en el circo, aparentemente.
La mujer supuestamente tomó un cuchillo que estaba cerca y procedió a arrojar el arma blanca que terminó incrustada en la espalda de su “peor es nada”, quien fue derivado de urgencia hasta el hospital.
Los médicos le retiraron el objeto y dieron aviso de lo sucedido a los agentes de la Comisaría 14.ª de Bella Vista, en Itapúa.
Como el herido no quiso quedarse internado, tuvo que firmar un documento en que manifestaba que se retiraba de dicho centro médico bajo su responsabilidad.

LIBRE
En este caso de violencia, la mujer, quien supuestamente agredió a su chuli, no fue detenida porque el Ministerio Público no ordenó su detención hasta el momento.
NO DENUNCIÓ
El arriero rumbeó a su casa y manifestó que no iba a presentar ninguna denuncia en contra de su pareja, pero los uniformados comunicaron el caso a la Fiscalía.

