Hace un mes que una chica me dio el sí, es decir, después de un tiempo de hablar conmigo aceptó ser mi novia formalmente. Ella es genial, divertida y muy linda, pero me contó que sufre de una especie de trastorno de ansiedad, según le dijo la psicóloga que la está tratando. No me cuenta mucho, solo me advirtió que de repente “cablea”, le da como un miedo inexplicable, le falta aire, su corazón empieza a latir a mil por hora y termina en náuseas o mareos. Todavía no se puso así estando conmigo, pero imagino que será un poco incómodo sin saber qué hacer.
Más de uno le dice frente mío que se haga la prueba de embarazo, pero nosotros siempre nos cuidamos, en fin la gente dice por decir. Lo que me preocupa es cómo podría ayudarla, ella es una persona que trabaja mucho, tiene dos empleos, además estudia, apenas tenemos tiempo para vernos, por ahora no salimos, pero todo el tiempo estamos chateando y me cuenta sus problemas.
Muchas veces no sé qué decirle más que alentarla a que se cuide, que coma bien, que no trabaje demasiado porque al final nadie te reconoce el esfuerzo y se termina enfermando como creo que le está pasando ahora. Sé algo del tema porque dejé segundo año de enfermería, con todo esto del covid-19 no podía seguir pagando mis estudios y empecé a trabajar, mi idea es juntar mi plata, de ser posible retomar el año que viene.
Agregué a mi plan, casarme si es que nos entendemos con mi novia, pero así si ella se pone no sé qué debo hacer, ya quería presentarle a mi familia, pero ellos no van a entender si le digo que está haciendo tratamiento con la psicóloga, mi gente es un poco prejuiciosa para esas cosas, capaz se rían de mí.
A veces me dicen que soy muy soñador, pero en verdad me gusta esta mujer, me mueve la estantería, me gustaría que me hablara un poco de eso, si tiene cura o cómo la puedo apoyar más.
Muchas gracias por su tiempo, siempre leo las historias que se publican y me parece muy interesante, es como ponerse en el zapato del otro cuando leemos todo lo que uno pasa por amor.
LA RESPUESTA: LA EMPATÍA ES CLAVE EN EL PROCESO
Acompañar con paciencia a la persona amada
Para ayudar a alguien con ansiedad necesitamos normalizar la situación y disponer de ayuda experta. Cuando la persona que se ama sufre, parece que se sufre el doble, pero es justo ese tacto y esa empatía la que se necesita para ayudar.
Más que hacer o decir algo, lo que puedes hacer es acompañar, paciencia y no asustarse más que el otro, porque de nada sirve decir a una persona que está en una crisis “calmate o no es nada”, no importa que lo digamos con buena intención porque cuando se está con una condición donde se tienen sensaciones físicas y emocionales lo que menos se puede hacer es pensar con claridad.
Se requiere de un tratamiento interdisciplinario, proceso psicoterapéutico, algunos casos interconsulta con otros médicos y contención familiar, amigos o de la pareja. Como pareja tenés que tener preparadas algunas estrategias de presentarse el caso, tener en cuenta que una persona que sufre por ansiedad tiene constantes cambios de humor, a veces está pila’i o kaigue sin motivo y de repente todos sus mensajes apuntan a los aspectos negativos de la vida.
Además de ser hipersensibles, no es recomendable mensajear de temas polémicos o discutir algún problema con ese estado de ánimo porque muchas veces ahí surgen los malentendidos o las peleas entre los chateos, atendiendo que la persona está con la baja concentración y hasta de mal humor. Hay que tener en cuenta que vos también necesitás de higiene mental para no dejarte contagiar de las emociones negativas o creando entornos dependientes o asfixiantes.
Lo primero es tomar constancia de la realidad y entender una serie de aspectos. Si está siguiendo tratamiento es una buena señal y hay que apoyarla, sin necesidad de exponerla ante tu familia o estigmatizarla, sino demostrarle apoyo incondicional. Debemos saber que existen muchos tipos de ansiedad: trastornos de pánico, ansiedad generalizada, fobias, trastornos obsesivos compulsivos, antes que juzgar a la persona hay que alentarla a seguir adelante con el tratamiento.
Hay que entender además otro aspecto. El proceso de recuperación depende de ellos mismos, y ese avance llega en pequeños pasos. Por tanto, lo más necesario en estos casos es aplicar la empatía y ser paciente. Lo que más necesita es nuestra comprensión y nuestra cercanía, apoyo es positivo, pero es necesaria una ayuda especializada, animar a la persona con ansiedad a que continúe el tratamiento si es que ya lo sigue. Valorar los avances, estimular cada nueva conducta, cada nuevo enfoque mental logrado.


