Segundo acto: una mujer toma el teléfono y marca un número. Del otro lado le contesta una persona a quien le encomienda una misión: que controle los pasos de un familiar con síntomas de coronavirus.
Tercer acto: la persona contacta, averigua, localiza, y realiza trazados de supuestos contagios e informa al cliente. ¿Como se llama la obra? ¡Detectives privados en tiempo de pandemia!
Parece una historia de novela. Pero al parecer no lo es. Debido a los efectos “del mal” que estamos viviendo “llovieron” ndajeko los pedidos a los “Sherlock Holmes” en la ayuda de esta difícil situación, en especial como rastreadores del virus.
“El otro día iba a comenzar un trabajo de investigar a contactos de pacientes que tuvieron covid-19, pero quedamos ahí al final, estoy esperando el okey. Pero sí, las personas llaman y piden para rastrear contactos de los que tuvieron el virus”, contó Carlos Aquino, quien hace 5 años es detective privado.
Por su parte, José Francis, detective privado matriculado, comentó que sería importante que desde el Esta do contraten a investigadores profesionales para este tipo de cosas.
“Sería importante que nos pidan ayuda para investigar acerca de casos de covid. Pero no solo eso, el Estado tiene que controlar muchas cosas, como por ejemplo a las empresas que ofrecen sus productos al Ministerio de Salud, etc. y que para eso qué mejor que un detective privado que está matriculado”, finalizó.

PRUEBA
Cuando hacen el trabajo sí o sí los detectives deben llevar una prueba contundente al cliente sobre el tipo de hecho que le pidieron investigar.
IDEA
La idea de los clientes es obtener información sobre afectados y rastreo de todas las personas contactadas, lo que supondría un control del virus ndaje.
POR IGUAL
Comentaron que tanto hombres como mujeres contratan sus servicios para pillar algo raro tanto en sus relaciones privadas como en sus trabajos.
Bajaron los sucesos de infidelidades
Cuando uno está en pareja y ve que su media naranja de la nada comienza a cambiar de actitud sin explicación, ya empieza a pensar mal y la primera sospecha es que a lo mejor hay otra persona en su vida.
Precisamente este tipo de casos es lo que más “les daba de comer” antes de la pandemia a los investigadores privados, pero ahora eso cambió.
“Antes de la pandemia no faltaban los casos de supuestas infidelidades para investigar, pero desde que todo este tema del virus comenzó, eso bajó muchísimo. Es decir, ya casi no nos llaman para seguir un caso de ‘cuernos’”, dijo Aquino.
“Como ya casi nadie sale, como que se está portando bien la gente”, sostuvo.

Les piden investigar a los “empleados infieles” avei
A la consulta de cuánto es el precio que cobran por una investigación, Aquino dijo que “eso depende de qué se investigue. Por lo general se arregla con el cliente. Por lo general se hace un pago por adelantado y al final del trabajo se paga todo”, contó.
Agregó que –al igual que otros rubros– la pandemia les vino mal porque los trabajos disminuyeron notablemente, pero que siempre surge algo.
“Los que ahora nos contratan también son empresas para investigar a los empleados infieles”, confesó.

