La denuncia no solo queda en que son “jagarrapa”, sino que los compatriotas al parecer hicieron agujeros en la pista y colocaron tornillos que son considerados por los denunciantes como “trampas peligrosas” porque por el lugar andan muchos mitã’i.
“Pusieron tornillos para colocar la red y las rayas para jugar piquiboli, creo que se llama así el juego que juegan”, dijo a Crónica un español que se identificó como Antonio.
“Esto es muy peligroso. Es una cancha para jugar baloncesto, no es para otro juego”, he’i voi el hermano extranjero, que en este caso juega de local.
De la noticia se hicieron eco algunos medios locales como la página Norte Exprés, pero sin nombrar que son paraguayos.
“El parque está manipulado por unos usuarios que hacen agujeros e instalan tornillos en el suelo para poder jugar a algo para lo cual la pista de basket no está habilitada”, fue la queja de uno de los denunciantes en dicha página digital.

AGUJERO
Los supuestos paraguayos usan la cancha de básquet de manera “transversal” para poner la red, de aro a aro, haciendo agujeros para sujetar la red.
Chupan y les “patotean” a los chiquitos

“Es vergonzoso. Este grupo de gente intimidan y han llegado a echar de la cancha de baloncesto a niños y no tan niños… Han agujereado el suelo y si eso no es suficiente han introducido ganchos y tornillos para delimitar ‘su’ campo”, reza parte del texto que se hizo en la página Norte Exprés.
“A esto le añadimos que se reúnen (sobre todo los fines de semana) un elevado grupo de gente con sus bebidas y demás.
Esperamos y deseamos que las autoridades actúen de una vez por todas en consecuencia, antes de que llegue a suceder algo grave”, finalizó.

