Vibrante de inicio a fin. Sportivo Luqueño y Olimpia dieron una presentación emotiva en cuanto a goles, pero se notó la falta de ritmo producto de estos meses de pausa. Especialmente en la defensa del Franjeado, que al inicio del partido ya se comió dos goles de Isidro Pitta, delantero que no tiene la facha de guerrero de onda nomás, sino que demuestra en la cancha.
El primer tanto, de cabeza, tras una siesta de los centrales franjeados, venció a Aguilar. Al toque nomás, el “colorado” atacante aprovechó otra floja reacción de José Leguizamón y Antolín Alcaraz para colocar el 2-0.
A esa altura era impensado, pero con la defensa franjeada podía pasar cualquier cosa. Menos mal para los de Daniel Garnero apareció Alfredo Aguilar para tapar un mano a mano clave a Blas Armoa y darle algo de vida a la visita.
En la complementaria, Olimpia lo empató por guapo más que por claridad.
Desde los doce pasos (tras falta de Paulo Lima a Jorge Rojas), Ale Silva acortó distancias. Y cuando parecía que se iba el choque, una guapeada de Brian Montenegro, que luego Richard Ortiz aprovechó con un zapatazo de lejos para el 2 a 2 final.
Si bien ninguno festejó en la “república”, por el trámite del partido, la “O” salvó el puchero apenami y se acercó un chiqui a Libertad.

Indignación por aglomeración de hinchas franjeados
En la previa al partido entre Luqueño y Olimpia, los jugadores del plantel franjeado fueron despedidos en la Villa Olimpia por simpatizantes organizados del club. Todo muy lindo con el colorido y eso, pero una vez que el video corrió en las redes sociales generó indignación por la cantidad de personas reunidas ahí, atendiendo que estamos en plena pandemia por coronavirus. Seguramente la próxima habrá más control.


