Ya en conversación con Crónica, Camarasa mencionó cómo fue la cosa. “En 2014 me vendieron una casa que había sido era ajena. Entregué 100 millones y me dieron un título. Yo vuelvo de España, de una gira, y quiero finiquitar con ellos y ya nadie me atiende el teléfono. Se culpaban el uno al otro, pero ya era tarde, yo había entregado 350 millones a esa altura. Con mi abogado conseguimos todas las pruebas, firmas falsificadas, todo, y la demanda presentamos en 2015”, explicó.
Al día de hoy, el cumbiero espera que sus estafadores terminen en la cárcel. “Yo les di tiempo que me paguen lo que me debían y no me pagaron ni 1.000 guaraníes. Van a ir presos 8 años por apropiación, estafa, producción de documentos no auténticos, lavado de dinero y asociación criminal”, cerró.

