Las provistas habían sido donadas por la Gobernación del Alto Paraná y una empresa esteña para la realización de ollas populares tres veces a la semana, atendiendo que muchos pobladores del barrio se quedaron sin ingresos en los últimos meses y por ende se quedaron sin tener qué comer ni qué dar de comer a sus retoños. Este hecho causó un tremendo daño a los pobladores del barrio, quienes lamentaron de corazón que existan esta clase de gentuza, que le perjudica a su rapicha mboriahu ndaje.

ESTÁN SIN INGRESOS
Los lugareños acudían a la capilla para retirar las comidas para alimentar a sus familias, debido a la pandemia ya no pueden generar ingresos para el sustento diario.

