Dijo que muchas personas dependen de estas actividades, que viven de los vóley y de los piqui. “Pero respetamos y seguimos esperando, no queda de otra”, lamentó.
También criticó a los que ya se ponen a jugar, a armar partidos, sin que estén habilitados para hacerlo. Dijo que ella y Rossana Duarte, su colega que también organiza partidos, están en la misma causa y que ellas prefieren respetar las reglas y esperar que pronto puedan volver a las canchas.

