Este procedimiento se realizó en la colonia Sidepar, distrito de Vaquería, en Caaguazú. El cultivo se pilló gracias a un dron de vigilancia que dejó al descubierto la plantación de la hierba maldita en pleno terreno de la casa de Dios. Los antidrogas ingresaron al sitio para destruir unas 8 parcelas cultivadas con las plantas alucinógenas. En total se cortó y quemó unas seis hectáreas, unas 18 toneladas de marihuana, que representa un golpe económico importante a la estructura del narcotráfico internacional.
El operativo fue encabezado por el fiscal antinarcóticos, Osvaldo García, con apoyo del personal policial de la Comisaría 59.ª, conjuntamente con efectivos de la Dirección General de Inteligencia Regional del departamento de Caaguazú. No hubo aprehendidos en este procedimiento.

MONTO IMPORTANTE
Según los cálculos, la plantación destruida iba a redituar unos 500 mil dólares a los narcotraficantes. Es un monto importante que no va a ingresar en los bolsillos de los narcos.

