- Por Juan V. Duarte
Arthur Afara (35 años) es un árbitro conocido porque ya dirigió muchos partidos en Primera. De familia futbolera y arbitral, sin embargo, es otro que se vio obligado a emprender otras actividades, ante la falta de competencia oficial en las demás categorías de nuestro fútbol, donde actualmente está asignado. De ahí que con la llegada de la pandemia, Afara literalmente se quedó sin laburo.
“Yo soy docente pero en colegios privados (es profesor de Educación Física) y con esto de la pandemia se disminuyó el sueldo, por eso se dio la posibilidad de hacer este emprendimiento con mi novia (Nicol Danei), ella sabe preparar productos de limpieza, ahora justamente estamos preparando y los dos salimos a vender. Normalmente yo le chofereo y ella hace los contactos y vende”, comentó Afara a nuestro diario.
Mencionó que no se puede quejar de los ingresos. “Con esto luchamos, normalmente cuando es fin de mes son buenas las ventas, pero a medida que avanza el mes van mermando, por eso salimos a vender hasta los domingos, casa por casa, pero tampoco no me quejo porque se vende, porque es un producto de primera necesidad”, agregó.
Detergente, lavandina, desodorante de piso, suavizante para ropas y jabones líquidos para ropa y de mano, son los productos que produce.
“Esto lo empezamos cuando entró la pandemia y como vi que mis hermanos estaban con la misma necesidad, les mostramos y ellos también ya están vendiendo”, subrayó.

EL NEGOCIO
Arnic Aseo, es el nombre de los productos que vende Arthur Afara. Para delivery de sus productos se puede llamar al (0986) 10 01 49.
Ya dirigió 38 partidos en Primera
Si bien Arthur está asignado para pitar en la Primera B e Intermedia, ya tuvo su paso en Primera División, a la que sueña con volver en el futuro.
“Dirigí 38 partidos en Primera. Debuté en un partido Sol-Rubio Ñu en el Apertura 2014 y ya el Clausura dirigí sin pausa en todos los partidos”, recordó.
Fue un buen “10” en su época

Arthur, al igual que su papá y sus hermanos, jugaron al fútbol en varios equipos. En su caso en particular fue un buen volante por izquierda, el clásico “10” de antes. “Venimos de una familia de futbolistas. Primero mi papá (Arturo) que luego también fue árbitro y luego nosotros los hermanos y como no pudimos surgir, vimos esta opción laboral. Yo jugaba como volante por izquierda, era regular, por algo estoy en el arbitraje, jaja. Pero conozco árbitros de Primera División que fueron jugadorazos (evitó dar nombres por cuestión de ética)”, afirmó.
Carlos Torres, su referente, y no descuidando las prácticas

Afara tiene como gran referente en el arbitraje al reconocido Carlos Torres. “Era una eminencia como árbitro, tuve la suerte de ser su cuarto árbitro. La educación que tenía el tipo era impresionante”, tiró.
Agregó que en su caso no descuida su preparación. “Nosotros seguimos con las prácticas, vía Zoom, para cuando llegue el momento de volver a dirigir. Tengo la ilusión de dirigir clásicos en Primera División y ser árbitro internacional, creo que todavía tengo tiempo de sobra”, refirió.
El día que jugó siendo ya árbitro
Arthur recordó una anécdota especial de hace muchos años, cuando recién arrancaba como árbitro. “Fue en el 2004 y yo no sabía que siendo árbitro ya no podía jugar en un club profesional. Yo debía jugar un domingo por mi club en la Reserva, pero el sábado me llamaron de urgencia para dirigir un partido de la Sub 16 y Sub 18, porque un colega tuvo un inconveniente. Yo acepté y justo eran los partidos de mi club. Fui, arbitré ese sábado y al día siguiente jugué por mi club en la Reserva. Algunos jugadores rivales que jugaron en la Sub 18 me enfrentaron al día siguiente y me reconocieron. Me denunciaron, pero no me suspendieron porque el director de Árbitros de ese entonces tuvo en cuenta mi desconocimiento del Estatuto de la APF y a mi juventud y falta de experiencia”, recordó.
El orgullo de haber pitado un partido con sus dos hermanos

Arthur tuvo el orgullo de haber dirigido junto con sus dos hermanos como asistentes algunos partidos en inferiores. “Sí, llegamos a coincidir y fue algo muy lindo, incluso nos hicieron entrevistas”, recordó. Su otros hermanos también llegaron a jugar profesionalmente. “Jesús es arquero como mi papá y Maickol llegó a jugar en la Reserva como volante tapón. De hecho, él es todavía muy joven pero ya decidió por el arbitraje también. Todavía jugamos siempre partiditos porque a todos nos gusta el fútbol”, concluyó.

