El hombre, que fue identificado como Agustín, se encontraba descansando, sentado mirando a la nada y pensando en todo a orillas del puente.
De repente perdió su balance ha ho’ami a unos cuatro metros de altura. Vecinos que se percataron del hecho, pya’eko llamaron al cuerpo de bomberos voluntarios de Ciudad Nueva, km 7, K12, quienes rescataron al hombre.
“Al llegar visualizamos al señor, no tenía vehículo. Él estaba sentado en el puente y cayó. Los vecinos dijeron que el señor era un vendedor ambulante y se notaba que estaba bajo efectos del alcohol, porque se olía por él, pero tampoco era un estado grave. Máximo dos cervecitas lo que habrá tomado. Estaba consciente”, relató a Crónica el subteniente José Espínola, del cuerpo de bomberos. Agustín fue atendido por los bomberos, porque debido a los golpes no pudo levantarse. Posteriormente fue trasladado al Pabellón de Traumas para ser asistido.
El puente donde él estaba pasa sobre un canal de agua. Afortunadamente, él hombre, tildado de estar “apintonado” por los vecinos y “olido” por los bomberos, no sufrió lesiones.

TRANQUILOPA
“Apenas tuvo escoriaciones. Media hora después de ser atendido en el Pabellón de Traumas, ya salió. Todo bien”, he’i Espínola.

