Buenas, quisiera comentar lo que me ocurrió con mi marido en “Cosas del corazón” del diario Crónica de ser posible. Resulta que un día decidí traerle a una prima mía del interior, quise ayudarla para que siguiera su colegio y lo pueda terminar también, vivió con mi esposo y conmigo en mi departamento. Todo bien al principio, le conseguí un trabajo, por la pandemia tuvo que dejar de nuevo. Le conseguí otro trabajo, maravilla.
Cuando empezó todo el tema del virus vai mi esposo se quedó sin trabajo y permanecía todos los días en el departamento. Entonces yo comencé a trabajar de nuevo, allá por mediados de abril. La chica en cuestión venía antes que yo al departamento y mi esposo estaba ahí claro.
Un día fui al hospital con mi hermana que se internó tres días y mientras eso ellos se quedaron a embriagarse y comenzaron a hacerse amantes.
Pasaron los meses, yo ni siquiera lo sospeché. Luego a mi prima se le ocurrió enviarle screm de los mensajes a su novio, porque la condenada tenía novio y el novio le volvió a mandar a mi hermana los screm de que supuestamente mi marido le tanteaba. Fue así como me enteré de lo que existía entre ellos. Yo le enfrenté a mi marido y él me contó todo. Que ella también lo buscaba y se dieron las cosas.
No supe cómo reaccionar, me sentí tan mal. Lloraba cada día, no podía creer la forma en que ella me pagó los favores que le hice. Aunque el culpable sea mi marido por no respetarme.
Yo me decepcioné tanto de ella más que nada, porque ella debía decir que no también o contarme que mi marido se le insinuaba. En fin, al final la mala soy yo de vuelta.
Le mandé cortar la línea que le había dado para que use y se enojó tanto que me trató de lo peor. O sea, ella se metió con mi marido en mis narices, en mi propia cama tuvo sexo con mi esposo y después la mala soy yo.
Qué cosas feas tiene que vivir una para darse cuenta del tipo de persona que ayuda en algunas ocasiones.
Él me pidió perdón y me dijo que quería irse, dejarme porque se sentía muy avergonzado. Y yo no quise dejarlo porque apenas llevamos dos años de casados y separarnos ya de vuelta para mí seria triste, no quise que mi matrimonio acabara y lo perdoné. Ella se fue, buscó un alquiler que pueda pagar cerca de su trabajo. Yo le di las cosas necesarias para que pueda empezar, porque muy a pesar de lo mal que se portó yo no tenía corazón para echarla a la calle sin nada. Ella no negó nada, incluso ahora pone estados de que ella conoce una cornuda que el marido le prometió cambiar, pero que ella sabe que no, eso no es cierto y cosas así.
Sigo mal. Porque no se me quita de la mente, cómo fueron capaces. Cuando le beso a mi marido ya se me viene a la mente que también la besó a ella. No logró sacarme de la cabeza la cochinada que me hicieron por más que lo intento.
LA RESPUESTA: MIRAR PARA ADELANTE Y APRENDER DE LOS ERRORES
Asumir el desafío de enfrentar los miedos normales y cerrar heridas
Son comprensibles los sentimientos de tristeza y desilusión que albergan el corazón cuando un episodio de infidelidad destruye la confianza o nos defraudan.
Muchas personas optan por romper la relación e inician una nueva vida. Sin embargo, decidiste seguir tu con tu pareja y tenés que buscar la forma de llevar bien la relación.
Deben buscar ayuda para salir fortalecidos de la crisis juntos. Mirar para adelante y aprender de los errores.
Si ya dejaron claro las cosas con tu prima, tenés que perdonar, dejar pasar las cosas porque cada uno tiene su verdad de las cosas que se deben respetar por más que duelan y borrarle de tus contactos para enfocarte en tu vida, como reconstruirla, si eso es lo que deseas.
No se trata de olvidar y hacer como que no pasó nada, sino que asumir las dificultades que tienen como pareja y ver qué pueden hacer para mejorar o cerrar las heridas.
Es necesario hablar de lo que pasó, expresar nuestros sentimientos e inseguridades y apostar a la comunicación. Cada persona sigue su ritmo y necesita trazar su propio camino hacia el crecimiento individual. Si necesitan de ayuda profesional, no esperen demasiado tiempo, es mejor empezar cuanto antes el camino de la recuperación emocional.


