Ahora con 56 años dejó por fin el Instituto Correccional Hardee en Bowling Green acompañado de su madre y su hermana. “Es una abrumadora sensación de alivio”, dijo Duboise a los periodistas que estaban reunidos afuera de la prisión esperando escuchar sus palabras. “Todos los días le pedí esto a Dios”.
Duboise fue condenado a cadena perpetua en 1983 por el asesinato de Barbara Grams, de 19 años. La joven fue violada y golpeada de camino a su casa desde su trabajo en un centro comercial de Tampa. La condena se basó en una sola prueba: una supuesta marca de mordida en el rostro de la víctima. El testimonio de un informante de la cárcel también contribuyó a condenarlo. Los expertos demostraron que la marca no se debía a un mordisco y que el informante de la cárcel no era confiable.

APRENDER
El hombre dijo que ahora tendrá que aprender a hacer muchas cosas “modernas”, como usar una computadora o ir de compras. Pero recalcó que no guarda resentimiento contra nadie.

