Ypoá: la belleza natural tuvo un respiro con la pandemia

Increíbles fotos muestran los efectos de la sequía en la zona y el estado actual del lago, por otra parte se observan la flora y la fauna de la reserva.

| Por Alex Noguera
La sequía no se robó la belleza del lago Ypoá, según las fotos del “ingeniero Yvoty”, Martín Caballero.

La naturaleza sigue su curso: árboles de Paratodo que comienzan a florecer, los monos, karaja, con sus crías saltando de una rama a otra, lapachos en todo su esplendor... La sequía no le roba su encanto exótico al lago Ypoá.

“Llegar hasta allí resulta complicado, ya que el camino público está fuera de mira para la Comuna quiindyense, mucho antes de la pandemia”, comenta el “ingeniero Yvoty”, Martín Caballero.

Hace unos días, desde Valle Apuá, a unos 30 km de distancia, notaron que se estaban quemando los pastizales del Ypoá.

“Sentimos la necesidad de mostrar los efectos de la sequía en la zona y el estado actual del lago, por otra parte, observar la flora y la fauna de la reserva”, comentó el poblador de la zona.

La bajada del agua es notoria tras meses de mucha sequía.

Entre las observaciones que realizaron calculan que el lago retrocedió un metro y medio de la costa, muchas rocas que suelen estar bajo agua están ahora af lorando, a su vez, se aprecian pequeños mejillones que se quedan fijas en las rocas, las cuales deberían estar bajo agua.

Aparte del problema de la sequía de julio-agosto, se le suma la amenaza de los cazadores furtivos que, para que sus presas salgan a los claros y poder cazarlos, prenden fuego a los pastizales o recorren cientos de hectáreas, ensuciando el agua del lago.

Los cazadores amenazan la tranquilidad con los incendios provocados en la zona.

Los humedales del Ypoá se caracterizan por albergar carpinchos, jakare, ciervos, etc, las principales víctimas de los cazadores, así como los karaja’i. Sin embargo, la pandemia le vino bien a la naturaleza, confirma el ingeniero, que si bien en su comunidad no hay casos gracias a Dios, aún así individualmente todos siguen cuidándose. “De eso estoy seguro, como la gente supo quedarse más en casa, los animales tuvieron un respiro largo para poder procrear, crecer”, agregó.

UBICACIÓN

El lago Ypoá es un lago situado en el centro oeste de Paraguay, en los límites de los departamentos Central y Paraguarí y que forma parte del Parque Nacional Lago Ypoá. Tiene una superficie de 119.000 hectáreas.

FESTIVAL

Antiguamente se hacía el festival del lago Ypoá, organizado por varios sectores sociales y la Municipalidad de Quiindy, pero se cortó justamente para preservar la reserva.

Los monitos con sus crías tuvieron su tiempo para vivir sin prisa.

“Se debe tener conciencia de proteger el ambiente”

El acceso al paradisiaco lugar se realiza por caminos privados que van desde Quiindy, Carapeguá, y por Caapucú, ciudades de Paraguarí, pero en Valle Apuá está la entrada principal al Ypoá.

Siempre hubo cazadores, porque se sabe desde muchos lugares del país, que en el lago y alrededores hay animales silvestres, pero “no siempre habrán animales para cazar, la gente debe tener conciencia de proteger el ambiente”, indicó Caballero.

Pero en todo ese tiempo de la cuarentena, el aire fue más puro, el agua más transparente y los animales pudieron disfrutar de su espacio o por decirlo de otra manera, tomarse un respiro de los visitantes indeseados.

Últimas noticias