Lo primero que deben hacer es controlar si sobra platita para comprar unas botellas para “acompañar” el encierro. Sin embargo, cuando las manos entran a los bolsillos, lo único que llega a sentir son unas cuentas monedas que sobraron después de comprar lo primordial.
Es por eso que muchos bodegueros ya se dieron cuenta que muchas veces sus clientes se mueren de esa sed que el agua no quita, pero no tienen el “cash” para pasar por su local.

Carlos Ojeda, bodeguero de la zona de Capiatá, aseguró a Crónica que encontró una solución eficaz para el problema de muchos de sus clientes más fieles.
El valécho vendedor de la rubia espumante y de la sangre de Cristo habilitó la famosa “raya”, una libreta para todos aquellos a quienes muchos veces ya no les sobra para refrescarse en la pandemia.
“Bajaron los ingresos para muchas personas por la pandemia, así que nosotros ya fiamos... Todos nuestros clientes gritaron de la felicidad”, comentó entre risas el vendedor.
Explicó que esta medida solo le beneficia a unos pocos, ya que tampoco pueden arriesgarse demasiado con los clientes que casi nunca vienen.
“Solo es para los que vienen todos los días, los fines de semana tienen la posibilidad de ponerse al día para que puedan llevar fiado otra vez durante toda la semana” aclaró Carlos.

MUCHO CONTROL
Según don Carlos, lo que no puede negar es que los polikuéra están haciendo un muy buen trabajo debido a que se pasan a cada rato por su zona para evitar que sigan abiertos.
SE ENOJAN
El bodeguero explicó avei que muchos “borrachos” reaccionan mal cuando ya ven cerradas las puertas del mundo de los chupis. “Quieren que sigamos hasta tarde, pero no podemos”, he’i.
CON ANEXO
Asimismo, el vendedor dijo que está agregando otras “mercaderías” a su local para ganarle a la crisis, ya que por más de que se venda el chupi “ya nada es como antes”, ndajeko.
Arriesgan, pero van a ganar he’i bodeguero
Siempre circuló entre loperro esa frase de que “por chupi no se fía nunca”.
Sin embargo, Carlos contó que esto se salió luego de que comprobó que después de que opa la farra, hasta de las cuentas se olvidan el rollo. El bodeguero explicó que con este negocio hay mucha plata en juego pero que no les queda de otra si es que quieren seguir manteniendo sus clientes.
“El que no arriesga no gana se dice luego, vamos a darles una pequeña confianza, los que toman siempre quieren seguir y no creo que quieran quedarse sin crédito en la bodega”, indicó Carlos.
Dijo que muchos socios y vecinos ya se anotaron en su libreta por llevar unas cuantas latitas para relajarse en la semana.

Cumplen el protocolo para no comer multa ni que les cierren
El karai dijo que se estaban levantando jey su negocio después del encierro total, pero que tras implementarse la cuarentena social, bajaron sus ventas.
Explicó que existen muchos controles y tratan siempre de cumplir con los protocolos para que coman las multas o en el peor de los casos, se les cierre completamente su negocio.
“Cumplimos con todo lo que pide el Ministerio, no queremos tener problema. Vamos trabajando como se pueda hasta donde se pueda, pero no vamos a dejar que le falte qué tomar a nuestros clientes, con eso no podemos jugar”, le bajó el vendedor.

