En este sentido, David Tait entró a su casa en Queensland y halló un gran trozo de su techo sobre la mesa de la cocina, no podía creer ndaje lo que pasó.
Pero no tardó en hallar a los culpables: eran dos pitones de 2,8 metros de largo que habían reptado a su dormitorio y la sala. El peso combinado de las dos serpientes, que no son venenosas, era de unos 45 kilos.
Un cazador de serpientes, Stephen Brown, las atrapó y se las llevó, sospecha que la hembra aún estaría en el techo, los machos fueron regresados a su medio silvestre.

