En una de las fotografías se ve a Osvaldo Villalba, uno de los cabecillas del EPP, con un niño, que sería su hijo, portando un arma de grueso calibre y el uniforme paramilitar.
“Los epepistas somos hijos del pueblo pobre, sentimos en carne propia todos los abusos y atropellos cometidos en contra del pueblo. Estamos alzados en armas”, se oye en una grabación.

