Pa’i exorciza en modo covid

| Por Belén Vázquez
El pa’i he’i que el eje de todo es la evangelización de las personas. Foto: Primera Línea
  • POR RODRIGO VALDEZ 

Un gran crucifijo de plata cuelga en su pecho. Su mirada transmite paz, tranquilidad, seguridad. En sus 39 años como sacerdote, 29 de ellos como exorcista, asegura que lleva más de 2.500 peleas con el mismísimo Satanás. Se trata del padre Leopoldo Esteban (64).

Él es de La Plata, Argentina, pero hace 20 años decidió instalarse en el Chaco paraguayo donde como misionero siente que halló la verdadera realización sacerdotal al estar donde nadie quiere estar y hacer lo que nadie quiere hacer. Representa al sector de la Iglesia que se despoja de todo y que da el ejemplo llevando ayuda al que necesita como alimentos, medicamentos, ropas, ayuda espiritual y realizando liberaciones y sanaciones.

“Me hice sacerdote para estar entre las ovejas, esa es mi misión. Es Jesús el que sana y libera, nosotros somos instrumentos”, contó a Crónica.

Confesó que la lucha contra el demonio no paró en esta pandemia. Al contrario, se puso más difícil, y aseguró que hasta la capilla que tiene en Cerrito, departamento de Presidente Hayes, llegan personas que necesitan unas liberaciones y que él los atiende modo covid; es decir, tomando las medidas sanitarias correspondientes.

“En toda esta pandemia ya atendí alrededor de 60 personas que el mal influyó en sus vidas”, comentó. “Son personas que han llegado donde yo estoy, porque no se puede hacer la liberación –si es fuerte– en la casa de la persona, hay que hacerlo en un lugar sagrado. Tenemos una capilla especial, con un sillón especial, y los que participamos nos preparamos espiritualmente”, añadió. “Lógicamente tomamos las medidas sanitarias como jabón líquido, papel para secarse y, además, es un lugar donde hay muchos árboles, mucha vegetación, corre mucho aire y eso también ayuda mucho al igual que el sol como desinfectante”, finalizó.

Padre Leopoldo Esteban. Foto: Gentileza

¿Cómo puede atacar el diablo?

“En esta pandemia hay más casos de posesión, obsesión y enfermedades en donde el maligno tiene que ver”, dijo el pa’i Leopoldo.

“Te explico. El diablo puede poseer un cuerpo, puede atacar externamente, se llama eso obsesión diabólica, que lleva a casos de suicidios, depresión, etc. No siempre son por problemas cerebrales, muchas veces son por cuestiones satánicas. Además el demonio también puede generar enfermedades que médicamente no tienen explicación ni cura y se sanan con la liberación de exorcismo a través de la oración. Tuve casos de eso”, agregó.

“Las personas que no se acercan a Dios, que no se esfuerzan en ser caritativo con su prójimo, están expuestas”, sostuvo.

“Varios demonios en uno”

“El demonio es como un perro atado que le muerde a quien se le acerca, pero su inteligencia está viciada por el odio y rencor. A veces hay varios demonios en una persona y se pelean entre ellos”, aseguró. “Aumentaron mucho estos casos porque mucha gente no tiene atención espiritual como tenía antes de esta pandemia. Muchas iglesias están cerradas, somos pocos lo que atendemos a la gente, se ha perdido esa costumbre antigua del trato personalizado. Muchos están abandonados espiritualmente”, sostuvo. “Pero hay una cosa, el demonio actúa, pero Dios es más fuerte que todo el infierno”, finalizó.

GRUPO

El sacerdote Leopoldo pertenece a la Comunidad Misionera San Francisco Javier, que se fundó hace 21 años. Ayudan a gente de escasos recursos y a los indígenas.

APOYO

“Tengo un equipo de gente acá que es excelente y que me apoya en oración, en todo. No estoy solo en esta lucha, nosotros vivimos en comunidad, no solos, y eso es muy importante”, contó.

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