La pareja hizo copias de cartón de sus seres queridos en tamaño real, ya que por culpa de la pandemia hay ciertas restricciones como la aglomeración.
Romanee y Sam Rondeau-Smith, de Guildford, invitaron a solo 14 personas, mientras que en sus planes originales estaba tener una gran fiesta para 100 personas. Sin embargo, Romanee y Sam encontraron una buena salida de la situación. La idea le encantó a la organizadora de la boda, que encargó 48 figuras de cartón para reemplazar a los invitados que no pudieron asistir. El plan fue un gran éxito y, gracias a ello, los recién casados pudieron sacarse divertidas fotos con todos sus familiares y amigos.

