“Podemos ver el alma de reos”, he´i guardiacárcel

En el día de San Miguel Arcángel, guardiacárceles también festejaron su fecha feliz. Pese a la alta peligrosidad, seguirán ayudando a los presos a cambiar.

| Por Alex Noguera
Muchos guardiacárceles perdieron la vida este año por culpa del maldito virus.

Una indudable nostalgia se siembra en el interior de José Espínola al empezar a hablar sobre su peligrosa pero amada labor.

“Ser guardiacárcel para mí es lo mejor. Me gusta muchísimo mi trabajo y no cambiaría por otro. Es muy sacrificado, nos exponemos a muchas cosas, pero hacemos todo lo que podemos para servir a esa gente que necesita de nosotros”, expresó el hombre a Crónica.

Con más de 20 años recorriendo los calabozos y celdas en todas las cárceles del país aseguró que tanto él como sus demás compañeros tienen un gran don que les ayuda a sobrellevar su tan poca valorada vocación. Don José, quien festejó ayer el día de los guardiacárceles lejos de sus compañeros y familiares por culpa de la pandemia, mencionó que la empatía es su mejor compañera para hacer más llevadera la estadía en las cárceles en donde la criminalidad muchas veces deja consecuencias lamentables.

“Cuando llegan las personas acá nosotros no les miramos por lo que hicieron, les miramos desde su lado humano para poder ayudarles a encaminarse de nuevo por el lado bueno. Con un don podemos ver el alma de los reos y les entendemos”, explicó José. Las vivencias dentro de las cacerolas del país les llevó a valorar la vida que llevan afuera por lo que dicen que deben cuidar mucho tanto de ellos mismos como de sus familias.

“Es un peligro constante, pero vamos a seguir ayudándoles a buscar el lado bueno de la vida a todos los que llegan a este lugar”, recalcó el hombre.

ESCUELA

José aseguró que buscan crear una escuela penitenciaria para paliar la necesidad que existe con respecto a los agentes. “Si tenemos una escuela vamos a tener agentes profesionales que van a ayudar a cambiar a los presos”, señaló.

CON LO QUE HAY

El agente dijo que en el país existe poca inversión en la estructura de las cárceles, lo cual dificulta el trabajo de los guardiacárceles. “Trabajamos con lo que hay y así es imposible lograr mucho, ni si tenemos mil cárceles”, dijo el capo.

Luchan por ley orgánica para darle valor a la profesión

Piden creación de escuela penitenciaria para paliar escasez de agentes en todo el país.

La superpoblación y la falta de agentes penitenciarios convierten a las cárceles del país en pozos que en vez de salvar a los presos les hunden más en la criminalidad.

Según José, todo eso aumenta la peligrosidad en las celdas y exponen muchos más a los guardiacárceles por lo cual considera que el pago no compensa el gran trabajo que vienen realizando desde hace varios años.

“Nosotros estamos luchando por la ley orgánica para los agentes penitenciarios. Desde el año pasado nos prometen un media sanción a nuestra ley. Si cumplen con eso al menos nuestros compañeros van a estar ganando un poco más. Algunos ni sueldo mínimo ganan”, mencionó el hombre. Piden que se valore un poco más su trabajo ya que resguardan la seguridad física y psicológica de los reos.

Cuando le ven le agradecen por la compañía he’i

Don José contó que muchas experiencias fuertes sacó de sus años dentro de las celdas en el país, pero señaló que tampoco puede olvidar las positivas que avei le llenaron de orgullo. Aseguró que tras recorrer todas las cárceles tuvo la dicha de ver reinsertados a muchos presos luego de haber logrado su libertad.

“Con muchos ya me crucé. Cuando me ven, se acercan; me pasan la mano y me agradecen por la compañía. Eso a mí me llena de orgullo y emoción, ya que ellos ven el trabajo que hacemos nosotros”, indicó.

Don José dijo que conocieron la parte más humana de cada preso y gracias a eso muchos lograron dejar su lado criminal.

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