Un karai pecó de excesiva confianza en las personas y sufrió en carne propia esa ingenuidad. Este caso oiko en la fracción “Che Jazmín”, del kilómetro 9 lado Monday, de Ciudad del Este, en el Alto Paraná, cuando el señor Francisco Quiroga Álvarez (66), le invitó a compartir unos matecitos calientes, o tal vez otras cosas más, a una dama de las cuatro décadas, una tal Juana Torales (46), quien resultó mas viva que el abuelito letradito.
Al parecer, la Juana sería una experta somnilera, quien en un tesapirî le habrá puesto alguna pastillita, no precisamente la “azul”, por lo que don Francisco, amóntema sus ideas triple x, okororõ en seco desde las 6:30 hasta las 17:00 aproximadamente, o sea don Quiroga fue dormido por casi doce horas. El hombre se despertó y se dio cuenta de que la “bella flor” se llevó un millón de guaraníes, un equipo de sonido, un televisor de 32”, un teléfono celular, una cadena de oro y otra de plata, propiedad del “Don Juan Tenorio”, quien ipahápe fue el que “colaboró” todito.
El desesperado galán fue hasta la comisaría de la zona para presentar su denuncia en contra de la letradita, de quien solía comprar gallinas caseras ndaje. Los agentes de la Policía Nacional todavía no lograban ubicar a la kuñakarai denunciada.


