De todo pasa hoy en día, el mandatario brasileño no tuvo mejor idea que levantar a su perro “Néstor”, ponerle la birome en la pata y hacer que la rúbrica fuera trazada por el can.
Revuelo causó en las redes que pasó a segundo plano la ley, según los reportes, en la sala había otros perros. Uno, incluso, era un pitbull al que unos desalmados cortaron las patas con un machete tiempo atrás. El perro elegido fue el de Bolsonaro, que no estaba muy a gusto al parecer.

