Según se supo, en el vertedero municipal que se encuentra en el barrio Itay, el olor era insoportable, más de lo habitual. Es porque eso que una de las personas que trabajan como recicladora en el lugar comenzó a mironear qué es lo que producía semejante pestilencia hasta que se encontró con algo macabro: ¡Una pierna humana!
Ni cuerpo, ni cabeza, ni nada más. Simplemente una pierna derecha que se encontraba en parte en estado de descomposición, rodeada de abundantes moscas tirada en medio del resto de la basura.
Luego de hacer los exámenes correspondientes, se pudo determinar que este miembro inferior pertenecía a una mujer sin que se precise la edad de la misma.

