A nivel mundial se empezó a hablar del “abrazo modo Covid”, que ndaje se está volviendo una moda en este tiempo de pandemia, ya que el rollo ya no se aguanta las ganas de mostrar el cariño a los seres queridos. En Paraguay hace unos días avei se abrió el debate en redes sociales, luego de que algunos profesionales de salud apoyaran esta nueva forma de abrazar. Pero hay quienes que dicen tajantemente que el distanciamiento físico se debe mantener.
Se realizó un análisis de la gran siete voi con respecto al tema y según especialistas internacionales, tomando las precauciones, el riesgo de contraer el virus es bajo. Cuando las personas se abrazan deben usar mascarilla y ver hacia lados opuestos, no toser y no hablar, he'i.
Al respecto, el doctor del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INERAM), Carlos Morínigo, dijo que no es nada seguro abrazarse todavía y que aún se insiste con el distanciamiento físico. “No se puede todavía abrazar, sea como sea no está recomendado, es distanciamiento físico y nada más”, dijo.
Por otro lado, recordó que hasta que este virus deje de hacer tanto guarará no hay de otra más que seguir las mismas recomendaciones que el Ministerio de Salud está dando. “El tema es que la vacuna no va ser para todos, no sabemos como va ser más adelante”, añadió.
Cortito y de lados opuestos
Linsey Marr, investigadora y especialista en la ciencia de los aerosoles del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (Estados Unidos), dice que el riesgo que representa un pequeño abrazo es relativamente bajo, más aún si se toman ciertas precauciones.
BBC citó a la investigadora, donde explica que la persona sana podría estar expuesta a un promedio de dos virus y que el riesgo es muy bajo si quienes se están abrazando usan mascarillas, ven hacia lados opuestos, no tosen y no hablan. Pero, he'i que el abrazo no debe ser eterno ni todo el tiempo. “Cuanto más rápido, mejor”, expresó.
El rollo “sufre” por no poder abrazar
No es ninguna novedad que muchos “sufren” por no poder abrazar a sus seres queridos, como también otros no se “aguantan” y ya le “meten” pata a los cariñitos. Al respecto algunos opinaron y dijeron como se sienten. “La verdad que es difícil, yo tengo mis padres ya adultos mayores y cuando los veo no me acerco. Ellos quieren abrazarme pero no les abrazo. Eso lo que más se extraña”, explicó Rossi Rosa.
Juan Pereira por su parte contó que tiene su grupo de iglesia donde son muy “abrazadores”. “Ahora cuando tenemos encuentros les miro a mis hermanos y digo 'le abrazo o no' y es muy complicado”, aseguró.

