- Por Juan V. Duarte
Las historias están para ser contadas. Y en esta ocasión le toca turno a Dante Nicolás Campisi (23 años) el arquero argentino que poco a poco está mostrando sus virtudes en el arco de Sportivo Luqueño. Nacido en la Patagonia y malcriado en Mar del Plata, Campisi atendió a Crónica y manifestó que vive el mejor momento de su corta carrera. Y todo gracias al Kure Luque.

“Uno de los motivos por el cual decidí continuar en Luque fue, primero, como agradecimiento por el hecho de que me hizo debutar en Primera División. Además, es todo el contexto, sus hinchas, es una pasión, no solo por el club, la ciudad misma, es una ciudad muy futbolera, y a pesar de la situación complicada que está atravesando, me quedé encantado, la verdad. Vos imaginate, llegar a una institución que es similar a muchos de los clubes de la Argentina, te hace sentir como en casa. Decidí quedarme por eso y de poder darle un poco más a Luqueño”, afirmó.
Empezó en las formativas de Racing de Avellaneda, pasó por Aldosivi, Talleres de Mar de Plata, Independiente de Avellaneda e incluso en selecciones juveniles curepas y hasta en el fútbol español y mexicano, pero no había podido debutar. Incluso dejó el fútbol por una cuestión familiar y por las falta de oportunidades, pero el destino lo volvió a acercar a la “redonda”.
“Es por eso que decidí quedarme en Luqueño, por la oportunidad que me dio y por la magnitud del club, tenía opciones para salir quiero ganar algo acá e irme por la puerta grande”, ratificó el portero.
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EN SAN LO
Campisi llegó a nuestro país para jugar en San Lorenzo, aunque no pudo debutar en la primera del Rayadito.
A PRÉSTAMO
Fue a préstamo a Luqueño a principios del 2019 y luego decidió continuar con un contrato hasta diciembre de este año.
Neuer, el referente indiscutido
Campisi no duda en señalar al arquero alemán Manuel Neuer como el mejor en la actualidad. “Tiene todo, es una bestia, sin dudas es el mejor. Pero más allá de su capacidad de atajar y ser bueno con los pies, yo creo que la función principal del arquero es atajar, ser bueno en el arco”, refirió.
Sin debutar, un drama familiar y la llamada que lo “rehabilitó”

Nicolás Campisi ya tenía decidido dejar el fútbol a los 20 años, luego de varios intentos frustrados de transferencias en clubes de afuera. “Decidí dejarlo todo, también porque mi mamá tuvo un problema de salud muy grave y tenía el deseo de estar cerca de ella. Bueno, volví a Mar del Plata, comencé a trabajar en una panadería y un tiempo después Pablo Cavallero (exarquero y directivo) me llamó para ir a Vélez Sarsfield. Eso me devolvió la ilusión de volver a jugar”, remarcó.
Prueba en el “Rojo”, furia por salir y final feliz con su fichaje
En cuanto a su anécdota, recordó su llegada a Independiente. “Me llamaron para una prueba, viajé 5 horas y cuando llegué había 400 chicos, me probaron 5 minutos y luego me dijeron que salga. Estaba furioso. Por suerte, aquello tuvo un final feliz, porque cuando empezó la selección de jugadores me llamaron al último, me dijeron que ya era jugador del club y al día siguiente ya estaba en el plantel de reserva con 14 años, entrenando con el plantel de primera”, recordó.
Café con el Chila y gran alegría por la recuperación de su mamá
Estando en Vélez, Campisi recordó cómo conoció a José Luis Chilavert. “Fue tras un partido en la reserva de Vélez, me invitó a tomar un café. Imaginate, él fue mi referente de chico. Fue una locura. Me habló de asesorarme y me veía con futuro”. Campisi también contó que hace dos días recibió la mejor noticia: “Le dieron el alta a mi mamá, después de tres años, fue unas de las sorpresas más lindas que me dieron. Todavía no la vi, pero ya hablé con ella”, comentó finalmente.

