Teniendo en cuenta la famosa frase de “verle el lado bueno”, el chofer de un micro de la ciudad de San Lorenzo, Julio González, destacó que de algo sí se salvaron con todo este guyryry del virus. “Ya nos salvamos de los que suben para pedir moneda. Sí o sí se subían en cada redondo como dos o tres que molestaban a nuestros pasajeros. Dan excusas de que tienen familiares enfermos, pero eso es bola. Después están tomando en las bodegas”, comentó el micrero.
Y es que, según explicó este trabajador, todos los días debían aguantar que personas, delincuentes en muchos casos, suban a los micros y pidan alguna ayudita a los pasajeros, a quienes muchas veces intentaron robar. Don González explicó que desde que empezó la pandemia estas personas no aparecieron más en las paradas y que para ello es un alivio debido a que ya no deben estar atenti por ellos cuando suben. “Ahora ya pueden viajar en paz, no sabemos que pasó con ellos. Creemos que tienen miedo del virus”, mencionó entre risas el capo.


