El bolonqui se armó básicamente porque el jugador boliviano, Marcelo Martins, entendió que los argentinos se jactaban de su triunfo en La Paz y entonces respondió: “¡Se comieron seis! ¡Muertos de mierda”.


El bolonqui se armó básicamente porque el jugador boliviano, Marcelo Martins, entendió que los argentinos se jactaban de su triunfo en La Paz y entonces respondió: “¡Se comieron seis! ¡Muertos de mierda”.
