“No van a atajar a la multitud. No hay agendamiento que pare eso. Esto se debía haber suspendido y la gente iba a comprender. Lo único que esto puede traer es que el virus aumente en la ciudad y se distribuya por todas partes”.
La opinión pertenece a Omar Franco. El hombre se refiere al protocolo sanitario que regirá durante la festividad de la Virgen de Caacupé y con el que se pretende evitar la propagación del covid-19.
Su parecer no es la de uno más, es la de un caacupeño que vive en los alrededores de la Basílica y quien demuestra su incertidumbre y su temor porque la festividad no se suspendió.
“Yo soy devoto de la Virgen, pero esto se tuvo que haber suspendido, es difícil que se controle a la masa que llegará desde afuera de la ciudad. Por favor, como caacupeño les pido que no vengan junto a la Virgen por ahora. No queremos que traigan más el virus a la ciudad. Esto puede causar al peor”, sostuvo.
Una misma opinión comparte Julio Riveros, quien también es de Caacupé. “Los de afuera van a venir y quién nos garantiza que se tomarán todas las precauciones. Es difícil, yo no sé por qué quieren peregrinar tanto. Si no lo hacen la Virgencita no se va a enojar, al contrario, la prudencia es clave para un buen cristiano”, aseguró.
“Yo sinceramente no voy a salir de casa al menos desde el 28 al 10 de diciembre porque sé bien que habrá una multitud en las calles de la ciudad y mejor prevenir antes que lamentar”, añadió.
“Con la peregrinación se puede dar un contagio masivo, el riesgo está”, dijo por su parte Javier Amarilla, también de Caacupé.

Anotación: “Habrá mil veces más”
Entre otras cosas, la peregrinación será permitida únicamente desde algunos puntos establecidos y están prohibidas las de mayor distancia u otros caminos alternativos.
Los horarios establecidos se dividirán del 28 de noviembre al 4 de diciembre, y todas deben ser previamente agendadas a través de la página web.
“Es imposible que solo vayan esos que se anoten. A los que se agendan sí o sí se les va a sumar 1.000 veces más de esa cantidad”, dijo Omar Franco.
“Creo que la Virgen lo que más quiere es que se evite la peregrinación masiva y la aglomeración del 8 de diciembre. Es un riesgo muy grande y totalmente innecesario”, añadió.
DATO
MISA
En cuanto a las misas, todas las personas que deseen participar de las celebraciones eucarísticas deberán agendarse previamente.
La duda es si lograrán controlar a los avivados que quieran ingresar ka’ípe a la ciudad santa.

