El paciente, de apellido Chiu, estuvo internado durante 62 días luego de sufrir un accidente de tránsito que le ocasionó múltiples daños internos.
Cuando lo llevaron de urgencia al hospital, lo calificaron con un índice de coma de tres. Hsieh Tsung-Hsin, director de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital General Ton Yen, dijo que Chiu sufrió hidropesía subdural, neumotórax, laceración del bazo, el riñón derecho y el hígado, sangrado por fracturas de la cavidad abdominal, sangrado de la arteria ilíaca común, y la mayoría de sus órganos internos resultaron gravemente dañados.
Los médicos realizaron una cirugía de emergencia y pudieron estabilizar su condición, pero cayó en un coma más profundo. Una enfermera del hospital recordó que Chiu atravesaba un constante “tira y afloja con el dios de la muerte” con su familia a su lado, rezando para que se despertara pronto.

SUS LATIDOS
Tras la broma, inesperadamente, el pulso de Chiu comenzó a acelerarse y milagrosamente comenzó a recuperar la conciencia y sus signos vitales comenzaron a estabilizarse.

