“Cuando nací, el parto fue diferente al de los demás. Yo vine al mundo de pie. Lo primero que salió del vientre de mi madre fueron mis pies, y no la cabeza como los demás. Allí mi familia ya sabía que era yo el que heredaría los poderes de mi abuelo para curar. Él me entregó su poder antes de morir, y me puso bajo la piel”, cuenta el karai.
Asegura atender más de 70 pacientes por día, quienes tienen que llevar la orina para que a través de ella, Ricardo pueda ver la enfermedad que le aqueja y darle el diagnóstico ikuaitépe y poder recetarles el pohã ñana.

“Entre mis pacientes hay modelos, políticos y jugadores. A estos les hago para su amuleto, para la suerte en el amor para que les vaya bien en todo. Los jugadores katu para que sean veloces les preparo el amuleto con ka’i kyra, guasu kyra, pluma de avestruz, kavure’i rague. Eso para que sean rápidos y se cumplan todos sus objetivos”, he’i.
Asegura que no todas las enfermedades se curan con remedio yuyo. Hay algunas, según cuenta el karai, que solamente con una liberación se pueden sanar porque no son enfermedades naturales sino que enviados por el demonio, para destruir a la persona.
“Curo cáncer, artritis, artrosis, próstata... No hay enfermedad que no se pueda curar, pero todo también depende de la fe” he’i.
Los espíritus le ayudan para sacar enfermedades
El don asegura no trabajar solo. Dice que sus guías espirituales lo ayudan a quitar el mba’asy a la gente, especialmente durante las liberaciones que hace en el río. “La Virgen desata nudos, San Miguel, San Jorge, la Virgen de Caacupé” son algunos de los espíritus que le dan una mano a la hora de quitar el maleficio que tiene su rapicha he’i.
VIDA DE MONJE
“Para poder hacer este trabajo, uno se tiene que preparar espiritualmente, llevar la vida de un monje. Nada de juegos o bebidas, entre otras cosas. Yo no puedo hacer cosas malas porque eso le vuelve a uno”, cuenta.
PACIENTES
“Para mí mis pacientes son como mi familia, les trato con mucho respeto y me preocupo por ellos, yo trabajo en un 90% para los pobres, no soy médico comercial para aprovecharme del mal ajeno”, he’i.
CONTACTO
Para las personas que deseen comunicarse con don Ricardo Maciel, pueden contactarlo al (0971) 868736.


