Los pobladores ataron a uno de ellos con cuerdas para dejarlo en el río, el otro sigue suelto. Lo que pasó fue que la familia que los criaba como mascotas se encuentra en Chiclayo y pide a la población no lastimarlos, ya que aseguran que son animales tranquilos que viven en sus arrozales.
Aparentemente los dos caimanes eran criados como mascotas por la familia Mantero, pero jamás imaginaron que causarían tremendo susto en la población cuando salieron en busca de comida debido a que sus dueños se fueron de viaje.
Ambos reptiles estaban cerca del río Utcubamba, a donde fueron en busca de peces para alimentarse. Ante el temor de ser atacados los ciudadanos decidieron atraparlos con cuerdas.
La señora Gina Mantero, al enterarse de la situación llamó desde Chiclayo, donde se encuentra debido a la pandemia del covid-19, están ndaje acostumbrados a buscar comida en el río y luego regresan al desaguadero de sus arrozales donde los crían, contó avei que suelen nomás luego salir a pasear por ahí, pero que luego siempre tienen la costumbre de regresar a cuidar la casa.


