-¿Cómo sobrevivieron a toda la cuarentena?
-El Cepate y la Municipalidad ayudaron un poco. Se hicieron polladas. Hubo vivieres que se le entregó a las personas, pero no era efectivo. La gente tiene deudas y servicios que pagar. Tuvimos la oportunidad de hacer las obras digitales, pero no es tan fácil ingresar a eso. Fue muy poca la recaudación que tuvimos con dos obras en formato digital.
-Ya hay un subsidio para los artistas…
-Si, está todo aprobado, pero nadie cobró todavía.
-Ahora que volvieron con las obras, ¿cómo está la situación?
-Ahora que volvimos no sigue siendo rentable. Se habilitó hasta 75 personas. Pero ponele que 20 entradas cubren el costo de alquiler de teatro nomás o algún técnico. No cubre el trabajo del actor, su costo de vida y su familia. Sabemos que el teatro no lleva mucha gente. Ese teatro con 75 personas de capacidad no se llena. No se puede hacer tampoco obras a entradas muy baratas. Lo que ganamos ahora nos da para la semana. Ni pensar en un mes.

-Ahora por fin de año, ¿están haciendo de Papá Noel para sobrevivir?
-Si, de repente las compañías lo que hacen es ofrecer servicios de Papa Noel, de los duendes de Papá Noel, de villancicos, cantos y bailes en los centros comerciales y casas particulares. Son trabajos puntuales que va a ayudar para tener la cena navideña, la del año nuevo y el pan dulce. Después enero va a estar complicado otra vez hasta marzo. Acá no tenemos obras teatrales de verano como en Argentina. El teatro muere en verano.
-¿Y la gente pide por los Papá Noel?
-Si porque si hace alguien de la familia siempre es reconocido y pierde algo de emoción. Entonces se le da la oportunidad de tener a una familia a un Papá Noel bien caracterizado que viene con todos sus ayudantes. El Equipo Teatro es que viene haciendo este servicio.

